Estaban juntos por una apuesta, pero… ¿lo estarían para siempre? Nick Hastings había puesto punto final a la juventud de Amanda Van Patton con un beso inolvidable, y aunque se había casado con ella, lo había hecho sólo para ganar una estúpida apuesta. Si creía que ella lo esperaría en su cama, iba a llevarse una buena sorpresa. Nick Hastings apenas recordaba haber hecho aquella apuesta, pero a menos que consiguiera convencer a su indignada esposa de que le diera una segunda oportunidad al amor, su vida dejaría de tener sentido… Nick Hastings es un guapo, rico, trabajador y reflexivo hombre que siente, aunque no sepa reconocer y dar nombre a sus emociones. Amanda Van Patton es una joven de principios. Las carencias afectivas de su pasado han rematado una personalidad decidida aun en su inseguridad y divertida a pesar de su terquedad. La tarde se vuelve noche, una mantita nos conforta en el sofá y en nuestras manos, una historia de hoy y de siempre que nos deja soñar como el olor del rico chocolate en el hogar. Así de suave y dulce fue para mí la lectura de una Triste noche de bodas. Quizá para ti sea igual.