a celeste cumple 100 años y merece un homenaje. El fútbol fue el gran embajador de nuestro país y paseó la emblemática camiseta por todos los continentes. Las canchas del mundo pintaron la escenografía de las conquistas orientales que asombraron a los aficionados de todas las latitudes. Los grandes jugadores la mojaron con el sudor del esfuerzo y los triunfos la bañaron de gloria para convertirla en un verdadero símbolo del deporte uruguayo. Identifica a la selección y la viste con su nombre dentro y fuera de fronteras. Los campeonatos sudamericanos, Olímpicos y Mundiales fueron testigos privilegiados de su presencia. La victoria la acompañó en forma repetida para aumentar su gloria y reputación. Tiene mucho para contar. Sus increíbles vivencias componen una gran montaña de recuerdos que merecen un impostergable repaso para difundir su grandeza.