El querido personaje de Magdalena Helguera fantasea en un mundo repleto de posibilidades.
Un día algo hermoso sorprende a Lara, allá arriba, sobre un cielo muy azul.
¿Servirá para jugar? Con ayuda de papá, Lara descubrirá que las nubes son juguetes mágicos que no se dejan tocar pero pueden ser muy divertidos.